<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>entrelaspiedras.cl (capitalismo y melancolía) &#187; Libros</title>
	<atom:link href="http://entrelaspiedras.cl/blog/category/libros/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://entrelaspiedras.cl/blog</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 09 May 2011 15:01:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.2</generator>
		<item>
		<title>Un mundo vulnerable (Jorge Riechmann)</title>
		<link>http://entrelaspiedras.cl/blog/2010/07/un-mundo-vulnerable-jorge-riechmann/</link>
		<comments>http://entrelaspiedras.cl/blog/2010/07/un-mundo-vulnerable-jorge-riechmann/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Jul 2010 01:13:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>entrelaspiedras</dc:creator>
				<category><![CDATA[ecologia]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[critica]]></category>
		<category><![CDATA[jorge riechmann]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Reviewit! Book]]></category>
		<category><![CDATA[veoverde]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://entrelaspiedras.cl/blog/?p=803</guid>
		<description><![CDATA[Para transformar la realidad, el primer paso suele ser aprender a verla con una mirada nueva (y ser capaces de mostrarla a los demás bajo esa luz)&#8230; Cuando la mayoría de la gente, al ver un gran automóvil, piense en la contaminación que produce y no en el status social que representa, habremos dado pasos decisivos&#8230; Un mundo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-804" title="riechmannvulnerable" src="http://entrelaspiedras.cl/blog/wp-content/uploads/2009/08/riechmannvulnerable.jpg" alt="riechmannvulnerable" width="680" height="454" /></p>
<blockquote><p>Para transformar la realidad, el primer paso suele ser aprender a verla con una mirada nueva<em> </em>(y ser capaces de mostrarla a los demás bajo esa luz)&#8230; Cuando la mayoría de la gente, al ver un gran automóvil, piense en la contaminación que produce y no en el <em>status </em>social que representa, habremos dado pasos decisivos&#8230;</p></blockquote>
<p><a href="http://books.google.cl/books?id=zZtPtQciv9UC&amp;lpg=PP1&amp;pg=PP1#v=twopage&amp;q=&amp;f=false">Un mundo vulnerable. Ensayos sobre ecología, ética y tecnociencia</a> (Los Libros de la Catarata, Madrid 2000) es el primero de los tres volúmenes que componen la &#8220;Trilogía de la Autoconteción&#8221; escrita por el poeta, sociólogo y ecologista español <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Riechmann">Jorge Riechmann</a>.</p>
<p>Con el desconsuelo pesimista de un optimista bien informado Riechmann nos presenta un libro grueso, de espesor no sólo físico, sino sensible, de contenido abundante, de fundamentos sólidos e ideas contundentes, escrito en una prosa que deambula entre la ciencia mas rigurosa, la filosofía, la política y la poesía. El autor transita con comodidad por estas disciplinas, intercambiándolas, aglutinándolas y haciendolas convivir como único camino para corregir las fallas del pensamiento posmoderno, resistir ante la deshumanización contemporánea y combatir la crísis ecológica. Riechmann aboga por esta poesía practicable que conjuga la razón y el sentimiento, abordando temas tan diversos como la ética animal (¿son los animales sujetos de derecho moral?, ¿Que hay de la experimentación con animales?), la utopía de una sociedad de la abundancia (la ecología como el pensamiento de los límites), la psicología del autoengaño (no hay peligro, todo está bien), la escisión naturaleza/artificio (¿es el plástico tan natural como la miel?), la ética ecológica aplicada a lo doméstico (del comer carne y desplazarse en automóvil), la clonación ( la mentalidad tecnócrata y los tecnoentusiastas), la crisis ecológica global (la necesidad de redefinir el progreso) y decenas de otros, de la misma contundente forma, plagada de citas y referencias que hacen de este libro una fuente inagotable de conocimiento e investigación.</p>
<p><strong>Enlaces:</strong> <a href="http://www.flickr.com/photos/unia/2229965967/">Foto original</a> (flickr)</p>
<p><strong><span style="font-weight: normal;">Pasajes memorables, citas y extractos antojadizos después del salto&#8230;</span><span id="more-803"></span></strong></p>
<blockquote><p><em>La poca gente que hay peligrosa en el mundo es la que no reconoce límites; la que ve las fronteras como humo, lo prohibido como niebla, los finales, si mucho, como punto y aparte</em></p>
<p><em>Un pesimista es un optimista bien informado</em></p>
<p><em>Cuando le preguntaron </em>(a Ghandi)<em>, tras la independencia de la India, si ésta alcanzaría los niveles de vida británicos, el dirigente hindú replicó: &#8220;Gran Bretaña necesitó apropiarse de la mitad de los recursos del planeta para alcanzar su prosperidad actual; ¿cuántos planetas necesitaría un país como la India?&#8221;</em></p>
<p><em>Una hipótesis -tal vez arriesgada, pero que por eso mismo arriesgo- es que empezamos a considerar algo como dañino cuando descubrimos que no es necesario, que es innecesario.</em></p>
<p><em>Tanto el capitalismo como el antes llamado (y hoy extinto) &#8220;socialismo real&#8221; han perseguido la utopía de una sociedad de la abundancia donde se disolverían por sí mismos los conflictos sociales, a consecuencia de lo cual la política y la ética se harían superfluas. Pero esa abundancia ilimitada de bienes y servicios es una quimera (y una quimera sumamente peligrosa, por cierto). Los seres humanos hemos vivido y vivremos siempre en condiciones de escasez. En cierto sentido, la principal enseñanza de la ecología moderna sería un aprendizaje de los límites.</em></p>
<p><em>&#8230;hemos de redefinir las nociones de desarrollo, progreso, calidad de vida y &#8220;vida buena&#8221;&#8230; hay que tener el valor de reconocer límites cuantitativos: estaríamos mejor con menos automóviles, menos plaguicidas, menos plásticos, menos terrenos urbanizados, menos vuelos, menos combustibles fósiles, menos carne, menos publicidad&#8230;</em></p>
<p><em>&#8230;no tenemos derecho a la desesperanza. Nosotros los que no pasamos hambre, los que no morímos de enfermedades curables, los que podemos estudiar y reflexionar, los que no tenemos nuestras facultades físicas ni intelectuales mermadas por las secuelas del hambre y las enfermedades, no tenemos derecho a la desesperanza.</em></p>
<p><em>Todos tienen la boca llena de ecología, pero el desastre sigue en marcha</em></p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://entrelaspiedras.cl/blog/2010/07/un-mundo-vulnerable-jorge-riechmann/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La construcción de la naturaleza (Albelda y Saborit)</title>
		<link>http://entrelaspiedras.cl/blog/2009/07/la-construccion-de-la-naturaleza-albelda-y-saborit/</link>
		<comments>http://entrelaspiedras.cl/blog/2009/07/la-construccion-de-la-naturaleza-albelda-y-saborit/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 28 Jul 2009 19:26:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>entrelaspiedras</dc:creator>
				<category><![CDATA[ecologia]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Politica]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[naturaleza]]></category>
		<category><![CDATA[veoverde]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://democraciadigital.cl/entrelaspiedras2.0/blog/?p=748</guid>
		<description><![CDATA[crossposting de veoverde “La naturaleza (al filósofo): Ya que yo soy todo lo que es, ¿cómo un ser como tú, que es parte exigua de mi misma, ha de poder asirme? Satisfaceos, hijos míos, siendo como sois átomos, de ver algunos átomos que os rodean, de beber algunas gotas de mi leche, de vegetar algunos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.flickr.com/photos/alshain49/3615718766/"><img class="alignnone size-full wp-image-753" title="3615718766_7928d157a9_b" src="http://democraciadigital.cl/entrelaspiedras2.0/blog/wp-content/uploads/2009/07/3615718766_7928d157a9_b.jpg" alt="3615718766_7928d157a9_b" width="680" /></a></p>
<p><a href="http://www.veoverde.com/2009/07/la-construccion-de-la-naturaleza-albelda-y-saborit/"><em>crossposting</em> de veoverde</a></p>
<p style="padding-left: 30px; "><em>“La naturaleza (al filósofo): Ya que yo soy todo lo que es, ¿cómo un ser como tú, que es parte exigua de mi misma, ha de poder asirme? Satisfaceos, hijos míos, siendo como sois átomos, de ver algunos átomos que os rodean, de beber algunas gotas de mi leche, de vegetar algunos momentos sobre mi seno y de morir sin llegar a conocer a vuestra m adre y a vuestra nodriza”</em></p>
<p>Así, con estas palabras que <a href="http://www.e-torredebabel.com/Biblioteca/Voltaire/naturaleza-Diccionario-Filosofico.htm">Voltaire escribió en su diccionario filosófico</a>, comienza “La construcción de la naturaleza” (Valencia : Generalitat Valenciana, 1997), un libro de autoría compartida por los españoles José Albelda y José Saborit, y que ahonda en el significado y procedencia de lo que entendemos -o creemos entender- por naturaleza. Me referiré en esta breve reseña sólo a la introducción del libro, dada la gruesa extensión de este, y la potencia suficiente para remecer consciencias solo ya del primer apartado.</p>
<p>Definidas y separadas como “dos introducciones a la naturaleza”, el libro comienza con la escrita por Saborit (“La naturaleza como mentira”)  en donde hace una aguda disección de las distintas acepciones que adquiere hoy la palabra naturaleza y de donde provienen estas mismas, alertándonos de cómo nos venden interesados estereotipos de naturaleza desde legados bíblicos antropocentristas (la naturaleza como ente a someter para el goce y disfrute en beneficio de la especie humana) hasta intereses económicos (que legitimarían moralmente el mercado y su despiadada “libre” competencia), muchas veces disfrazados de verdades científicas (estando la ciencia hoy muy a disposición y servicio del lucro).</p>
<p>La segunda introducción es la de Albelda (“Diferentes miradas”), en donde revisa brevemente las perspectivas mas holísticas de oriente frente a la visión escindida occidental, evidenciando  lo insostenible de estas divisiones o dualismos naturaleza-artificio o naturaleza-cultura, para sugerir una asimilación de la naturaleza, de nosotros mismos y de nuestras producciones –simbólicas, culturales y técnicas- desde una perspectiva integradora, como partes del mismo todo y que como tales deben velar por su respeto, estabilidad y permanencia.</p>
<p>El resto del libro –en su lógica biautoral- se divide luego en 2 capítulos: “Arte, naturaleza, ecologismo” de Albelda, en donde el autor  indaga desde una perspectiva muy ligada al mundo de las artes visuales en las diferentes ideas de naturaleza y las consecuencias de estas visiones; y en “Media y naturaleza”, donde Saborit extiende su introducción sobre la fabricación de naturalezas a conveniencia por parte de los medios de comunicación masivos.</p>
<p>“La construcción de la naturaleza” justamente habla de esa construcción manipulada del término según conveniencias e intereses económicos, religiosos, políticos y científicos, entre otros. Un libro de reflexión y contenido, muy dirigido a un público interesado en conocer las distintas visiones que existen sobre la naturaleza y de cómo las disciplinas que trabajan con la imagen son capaces de manejarlas, pero cuya sola introducción es imperdible para el público general.</p>
<p>Pasajes destacados, citas y extractos antojadizos después del salto&#8230;</p>
<p><span id="more-748"></span></p>
<p style="padding-left: 30px; "><em>“La mentira más común es aquella con la que nos engañamos a nosotros mismos; mentir a los demás es relativamente el caso excepcional. Nietzsche”</em></p>
<p style="padding-left: 30px; "><em>“una mentalidad de simio que ha aprendido a contar por los dedos y a reducir álamos, pinos, violetas, rumor de agua, tierra negra, mirlos y oropéndolas y ranas y mariposas y lagartijas y todas las cosas sin cuento a la sola y vacía miseria del cómputo y de la abstracción: a torcar la riqueza material y palpbale por las abstractas fantasías de la contabilidad y los proyectos”</em></p>
<p style="padding-left: 30px; "><em>“Los pueblos Canacos ligan su cuerpo al universo, entrelazan su existencia a los árboles y a la naturaleza. El cuerpo aparece como otra forma vegetal, o el vegetal como una extensión natural del cuerpo. Así encontramos que existe una misma palabra (Kara) para designar la piel del hombre y la corteza del árbol, y otra (Pié) con la que se refieren a la unidad de carne y músculos, y a la pulpa y hueso del fruto. La misma palabra sirve para nombrar el esqueleto humano y el corazón del bosque. En los límites del cuerpo no se acaba la dimensión del ser”</em></p>
<p style="padding-left: 30px; "><em>“Ni budas ni dioses<br />
Para mí<br />
Vientos de otoño.”</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://entrelaspiedras.cl/blog/2009/07/la-construccion-de-la-naturaleza-albelda-y-saborit/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

