“Buenos días señor Courbet” es el registro en video de una caminata a la deriva realizada en la ciudad de Valencia en el transcurso de 1 día.
La obra es la caminata misma, el video es solo su registro, una forma de presentación de la acción que apunta a una necesidad de revisibilidad y difusión; a una petición de trascendencia.
El audio que acompaña el video proviene de diversas fuentes y se mezclan constantemente. Se identifica el sonido ambiente (captado al mismo tiempo que la imagen), una conversación producto de un encuentro casual, y una canción titulada “Nowhere Man” compuesta por John Lennon e interpretada esta vez por Hueso Records.
La experiencia del paisaje
“Buenos días señor Courbet” toma su nombre de una conocida obra del pintor realista francés Gustave Courbet en donde el artista se pinta a sí mismo como un errante. Esta es solo una de la varias citas que implícita o explícitamente se revelan en el video, que van desde Caspar David Friedrich hasta Richard Long pasando por los Situacionistas y que tienen en común la experiencia activa, afectiva y real con el paisaje.
Es en ese pequeño y a la vez gran territorio compartido, que considera el paisaje como una experiencia, donde se sitúa mi obra. La materialización de esta experiencia se presenta de formas muy diversas, llegando incluso a no existir, pero el sentimiento que vincula todas estas manifestaciones es la consideración del paisaje mas allá de un constructo, concepto o una representación plástica.
De zonas intermedias, espacios vacíos y no-lugares
Marc-Augé define los no-lugares como espacios de negación; como un espacio donde no pueden leerse ni identidades, ni relaciones, ni historia. Terrenos abandonados, grandes complejos habitacionales, zonas intermedias, suburbios, periferias, explanadas, construcciones y un sinfín de ejemplos de lugares que parecieran extenderse por la ciudad al mismo tiempo que se transforman, desaparecen y reaparecen. Robert Smithson identificaba a estos lugares con los límites de la ciudad, con las áreas suburbanas, como un abismo circular entre la ciudad y el campo, como lugares sin tiempo, donde no habitan el presente, el pasado y el futuro, sino distintas temporalidades suspendidas y exteriores a la historia[1]. Pero hoy vemos que estos aparecen por doquier, que los futuros abandonados aparecen en cada esquina de nuestras ciudades.
Terrenos vagos (Terrain Vague) los llama Solà-Morales[2] y para los que el autor reclama su estado de ruina e improductividad como ámbitos de libertad alternativos a la realidad lucrativa imperante. Pero profundizando mas en esta noción podría agregar que estos terrenos solo son territorios libres porque la especulación capitalista ya los desechó, y los son solo de manera temporal, hasta que estos vuelvan a adquirir valor (económico).
Mi obra habita y se emplaza en todos estos lugares, espacios no pensados, vacios dejados por la razón, intersticios donde se cuela la nostalgia, el desasosiego y la melancolía.
Señalamiento y re-significación
Mi trabajo intenta plantear la experiencia como una forma de señalamiento. La experiencia puede ser un recorrido, una deriva, un proceso, una manifestación, un juego, una diversión, etc, es un camino para aprender y aprehender, los espacios, las ciudades, el arte, la vida.
Mediante la experiencia se señala el lugar habitado, no solo como espacio físico, sino también como construcción e historia que es necesario reinventar. El abandonarse a la actividad re-significa el lugar al cargarlo de metáforas y sentido con su ocupación activa. Su re-significación es posible en la medida que le inyectamos significados experimentándolo y ocupándolo para llenar sus vacíos y los nuestros, para encontrarnos a nosotros mismos, al lugar en su profunda complejidad como receptor de múltiples historias y a nuestro sitio dentro de ese mapa en blanco.
Un lugar antes muerto, adquiere significado mediante la carga poética de las acciones realizadas en y con el. Un gesto que busca resucitar el imaginario de la ciudad y su vínculo social[3] al plantearse como un acto desinteresado lucrativamente.
Arte o el dispendio creativo como ejercicio de la libertad
El término paisaje nació[4] de y gracias a una contemplación desinteresada de la naturaleza. Mi trabajo artístico intenta expandir esta operación a las bases mismas del arte considerando el sentido de este en la medida que conforme un acto creativo libre de coordenadas rentables. De ahí que acuño el término dispendio como concepto que apela a un derroche, a una inversión sin recuperación, a un gasto sin ganancia… pecuniaria claro está.
Es algo paradigmático de nuestra época la constante producción y consumo para la maquinaria del mercado, llegando incluso a hacerlo en nuestro tiempo “libre”. Consumimos lo que rentamos dentro del mismo sistema, tenemos un tiempo de recreo falso que no es mas que un tiempo de consumo pasivo[5]. Si hasta el viaje se ha convertido en otra forma de producción, como lo señala Enrique Carbó[6] en relación al paisaje, pues la carretera moderna solo estimula su consumo, no su disfrute; la carretera como un vehículo de producción durante la semana y de consumo durante el fin de semana.
Bajo esta perspectiva es que considero como única alternativa a la omnipresente consideración económica de todo actuar, el ejercicio libre y consciente de un acto creativo y desinteresado; de la inversión sin ganancia, del valor sobre el precio; del dispendio, del arte, de la vida.
Mi trabajo intenta profundizar en caminos de reflexión, en vías de liberación y de unión del arte y la vida por medio de una relectura y re-significación de los espacios, de la ciudad y del paisaje mediada por su experiencia directa. Consciente de influencias y de caminos ya recorridos, intento conducir nuevas lecturas inserto en la ciudad actual, recorriendo sus espacios inciertos para intentar cargarlos no de certezas pero si de sentido.
[1] SMITHSON, Robert En: CARERI, Francesco. Walkscapes: el andar como práctica estética
[2] DE SOLÀ-MORALES, Ignasi. Territorios
[3] CARERI, Francesco. Walkscapes: el andar como práctica estética
[4] CALVO Serraler, Francisco. Concepto e historia de la pintura de paisaje. En: Los paisajes del Prado.
[5] CARERI, Francesco. Walkscapes: el andar como práctica estética
[6] CARBÓ, Enrique. Paisaje y Fotografía.





